Te vas de  viaje a Viena y Bratislava en el Puente de diciembre y tienes ganas de conocer un poquito más sobre estas dos ciudades tan dinámicas. Austria y Eslovaquia te van a regalar unos días de relax y de desconexión y tú quieres sacarle toda la punta a tus vacaciones. Por eso y porque adoramos todos y cada uno de nuestros destinos, te traemos 15 curiosidades para conocer un poquito mejor Viena y Bratislava.

Tiempo de conocer Viena

  1. Viena cuenta con el zoo más antiguo del mundo. Sí, sí: ubicado en el palacio de Schönbrunn, fue inaugurado como “casa de bestias” hace casi 300 años. 
  2. Además, cuenta con la noria más antigua también. Construida en 1869, levantó pasiones por sus cinco metros de altura. ¡Una maravilla en su tiempo!
  3. Propinas “a la vienesa”. Y es que, como en muchos países, la propina no está incluida en Austria. Tu camarero te mirará con ojos golosones pensando en la propinita que le vas a dar…
  4. Allí nacieron los famosos caramelos PEZ a principios del siglo XX. Aunque fueron creados como alivio para el mal aliento de los fumadores, su fama fue creciendo al ser exportados a Estados Unidos.
  5. El Parque del Prater es el doble de grande que Central Park. Sí, sin bromas: una auténtica bestialidad.
  6. El Museo de Arte de Viena es uno de los más completos del mundo con sus más de 2000 figuras y lienzos. Además, es uno de los más visitados del país.
  7. Ningún edificio puede ser más alto que la torre de la Catedral de San Esteban.
  8. En Viena viven personas de más de 180 nacionalidades diferentes y de todos los continentes del mundo.
  9. ¡El croissant es en realidad austriaco y fue inventado en Viena! Por cierto, fue María Antonieta, austriaca de nacimiento, quien lo llevó a la corte francesa.
  10. Viena es un referente periodístico: alberga el diario más antiguo del mundo que todavía sigue en funcionamiento, el “Wiener Zeitung”.

¡Es la hora de Bratislava!

  1. Bratislava tan solo se llama Bratislava desde 1919. Anteriormente, la ciudad ha tenido muchísimos y muy (pero que muy, muy) diferentes nombres.
  2. Su centro histórico está lleno de curiosas (y divertidas) estatuas de bronce. Por cierto, fueron colocadas en los años 90 para simbolizar el fin del dominio de la Unión Soviética.
  3. Ríos de dos colores. En Bratislava se unen las aguas de los ríos Danubio y del río Morava. Un verdadero espectáculo.
  4. Sad Janka Kráľa en Bratislava es el parque público más antiguo de Europa y bien vale una visita.
  5. Bratislava y Viena son las dos capitales europeas más cercanas. Tan solo se encuentran a unos 60 kilómetros de distancia. Sorprendente, ¿verdad?

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