Irlanda, tierra de verdes valles, tímidos cielos azules y tradición celta. Un lugar en el que respiraremos magia por los cuatro costados y una de las joyas de la Europa atlántica. Y hoy te traemos 3 lugares mágicos que no te puedes perder en tu viaje organizado a Irlanda.

La Colina de Tara, la Calzada de los Gigantes y la Roca de Cashel son las protagonistas de nuestra entrada de blog de hoy. Conoceremos un poquito más sobre su historia y comprenderemos por qué son tan especiales e imprescindibles. ¿Comenzamos?

La Colina de Tara, política antigua de la verde Eire

Ubicada dulcemente en la colorida campiña irlandesa, la Colina de Tara fue el principal centro político durante la Edad Media en Irlanda. Además, tuvo una importancia radical en la historia de la monarquía local. Caracterizada por sus fuertes circulares durante su apogeo, representa uno de los principales símbolos del pasado irlandés.

Además, las leyendas paranormales rodean a esta peculiar zona. Y es que se pensaba que, en realidad, era una especie de puerta hacia el más allá. Además, la monarquía irlandesa de la época no decidía su sucesión por linaje, sino por el mandato de “la piedra del destino”. 

Según la leyenda, los antiguos dioses celtas llevaron esta piedra a la colina. Si la piedra era tocada por el rey legítimo, sonaría un gran estruendo que confirmaría su reinado. Alucinante, ¿verdad?

La Calzada de los Gigantes, magia a la orilla del mar

Más de 40.000 columnas de gris basalto forman el paisaje de esta curiosidad de la naturaleza al borde del Atlántico. Una maravilla geológica, única en el mundo, y uno de los puntos más interesantes y visitados de Irlanda del Norte.

Pero, ¿cómo surgió este fantástico paisaje? Hace unos 55 o 60 millones de años, una erupción de lava en la zona se precipitó sobre una depresión del terreno. La parte superior se enfrió más rápidamente que la inferior y se cuarteó, lo que dio lugar a estas curiosas columnas. El paso del tiempo y la erosión fueron modelando poco a poco el paisaje hasta el estado actual.  Imagínate qué fotones vas a poder subir a tus redes sociales… ¡A por ello!

La Roca de Cashel, pieza imprescindible de la gran Irlanda

El paso de los años (y de los daños) conviertieron Cashel en una villa casi anónima de la gran Irlanda. Pero, antiguamente, llegó a ser capital del Munster. Testigo de esa boyante época, la Roca de Cashel continúa espléndida, recordándonos todo el poder que un día concentró.

Y es que esta particular roca se encuentra en las raíces cristianas de Irlanda, allá por principios de la Edad Media. Se trata de una elevación del terreno sobre el que se fueron construyendo complicadas edificaciones. Concentró una gran parte del poder del país hace más de 1000 años. Y, actualmente, nos regala unas vistas maravillosas.

Y tú, ¿con qué lugar mágico de Irlanda te quedas? ¡Nos leemos, viajero!

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