Posiblemente esta cuarentena saque nuestra parte más original. Sin duda, los más cocinillas de la casa estarán encantados de tener (por fin) tiempo para probar nuevas recetas y disfrutar de la buena cocina casera.

Pero, bueno… ya sabemos que solo podemos salir a la calle para ir al supermercado a por comida y para pocas cositas más. Y, por eso, hoy estrenamos esta nueva sección, en la que os proponemos viajar sin salir de casa.

Es el turno de Bélgica, el primer país al que vamos a viajar sentados a la mesa. ¿Nos acompañas?

Receta número 1: Moules-frites

Sí, mejillones con patatas fritas. Este es, sin duda, uno de los platos favoritos del pueblo belga. Prepararlos es muy (pero que muy, muy) sencillo. Atentos.

Ingredientes

1 kilo de mejillones, media taza de vino blanco, 1 cebolla, 1 chalota y 2 dientes de ajo.

1 ramita de perejil y 1 de tomillo, 3 patatas, sal, pimienta, aceite de oliva y mayonesa al gusto.

Pasos que seguir…

Lo primero que tienes que hacer es lavar los mejillones y quitarles las barbas. Descarta los que tengan la concha rota o estén abiertos. Después, calienta una olla con un poco de aceite y, al mismo tiempo, pica la cebolla, la chalota y el ajo muy finitos. 

Sofríelo todo durante 5 minutos y agrega los mejillones junto al perejil y el tomillo (también picaditos). Añade luego el vino y sube el fuego para que se evapore el alcohol.

El vino comenzará enseguida a hervir. En ese momento, baja el fuego, tapa la olla y cocínalo hasta que todos los mejillones estén abiertos o durante cinco minutos. 

Salpimenta al gusto y los mejillones ya están listos. Después corta las patatas en bastones y prepara una sartén con abundante aceite. Fríe las patatas, pero sin que lleguen a dorarse. Prepara un poco de papel absorbente y sácalas de la sartén. Ponlas en un recipiente hermético y déjalas en la nevera unos minutos para que se enfríen. Sácalas y vuelve a freírlas, ahora sí: hasta que queden doraditas.

Sirve los mejillones en la olla, las patatitas en un plato y pon mayonesa en un cuenco para dipear.

Y ahora, ¡a disfrutar!

Receta número 2: Chicons au gratin

Las endivias no son una de las verduras más populares de nuestra gastronomía, ya sea porque no son muy conocidas en algunas zonas o porque su presentación en ensaladas no nos convence. Pero en Bélgica las endivias son la base de una de las recetas estrella del país.

Ingredientes

3 o 4 endivias, 3 o 4 lonchas de jamón cocido, mantequilla y queso gruyère.

1 vaso y medio de leche entera o fresca, 1 cucharada rasa de harina, nuez moscada, sal, pimienta y agua.

Pasos que seguir…

En primer lugar, quitamos las primeras hojas a las endivias y las ponemos a cocinar al vapor con una pizquita de sal durante 25 minutos. Mientras tanto iremos preparando la bechamel. 

Cuando las endivias ya estén cocidas, las escurrimos y les sacamos el agua, apretándolas un poquito, pero sin pasarnos. Después volveremos a poner la bechamel al fuego y le añadiremos el queso gruyère. A continuación, enrollamos las endivias con el jamón cocido. 

Una vez recubiertas las pondremos en un recipiente pequeñito y las bañaremos muy bien con la bechamel.

¡Estamos casi acabando! Ahora tienes que echarle un poquito de queso rallado por encima y meterlas al horno durante 10 o 15 minutos. ¡Y a comer!

Receta número 3: Fresones con chocolate

La última receta de hoy va a ser un postrecito rico y dulcecito. Los fresones con chocolate son un must en la gastronomía belga. ¿Te apetece aprender cómo prepararlos? ¡Allá vamos!

Ingredientes

200 gramos de fresas o de fresones.

190 gramos de chocolate negro (o chocolate con leche si lo prefieres).

200 gramos de nata líquida. 

Pasos que seguir…

Es una receta muy sencilla. Primero pon a calentar la nata liquida y vierte un cazo sobre 200 gramos de chocolate troceadito. Remueve con fuerza hasta que se convierta en una salga homogénea.

Después viértelos encima de las fresas. Si quieres que se queden fresquitos, mételos después 5 minutitos en la nevera. Voilà!

Espera mos que estas recetas os ayuden a pasar mejor estos días de aislamiento. Cuidar de nuestra salud y de la de los que nos rodean es lo más importante. Por cierto, si os animáis a probar esta receta, no os olvidéis de compartirla en redes sociales utilizando el #CocinaDifferent

¡Os esperamos!

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