Hoy te presentamos algunos de los rincones más im-pre-sio-nan-tes que podrás descubrir en tu viaje por Suiza, Selva Negra y Chamonix. Una selección de auténticos espectáculos de la naturaleza que tienen lugar en los Alpes suizos y de los que podrás disfrutar sin necesidad de ser un experto montañero. Prepara un calzado cómodo, coge tu cámara de fotos y deja atrás el vértigo porque… ¡Allá vamos!

Monte Pilatus

Nuestra primera parada es el Monte Pilatus, muy cerquita de la pintoresca ciudad de Lucerna. Cuenta la leyenda que su nombre procede de Poncio Pilato, quien decidió refugiarse en estas montañas para descansar en paz, y que su espíritu todavía está presente, siendo capaz de causar tormentas cuando llegan visitantes y está de mal humor. También cuenta la leyenda que se trata de una tierra de dragones y de ahí su logotipo. Yo personalmente me quedo con los dragones. Con 2.132 metros de altura, existen 2 formas de subir hasta su cima. El tren cremallera, inaugurado en 1889, es la forma menos apta para personas con enfermedades cardíacas, ya que en sus 30 minutos de ascenso, el tren llega hasta casi un 50% de desnivel sobre paredes rocosas. ¡Casi nada! La otra forma es a través de una góndola panorámica y un teleférico.  Si puedes, yo os recomiendo el tren cremallera, mucho más divertido.

Una vez que alcanzamos la cima, ¡wow!, las vistas son de infarto. Podremos contemplar el lago de los Cuatro Cantones en todo su esplendor así como las montañas alpinas y sus valles verdes.  Unas vistas que te dejarán boquiabierto.

En verano el Monte Pilatus ofrece múltiples actividades al aire libre. Como por ejemplo la posibilidad de realizar parapente, tirarse en tirolina, disfrutar de un parque de aventuras sobre árboles, lanzarse por el tobogán de montaña más largo de Suiza y hasta realizar una ruta por “El Camino de los Dragones” (Drakenweg). Desde luego una auténtica experiencia para compartir también en familia. 

Subida al Monte Pilatus en teleférico

 

Gargantas del Aar 

Seguimos con la segunda parada de nuestra lista de lugares impresionantes en tu viaje a Suiza: las Gargantas del Aar, situadas a orillas del río Aar, río emblemático de Suiza que nace en un glaciar, cruza ciudades como Interlaken o Berna y que desemboca en el Rin.  Desde hace miles de años, sus aguas han ido excavando entre la roca esta fascinante garganta de 200 metros de profundidad

Por sus desfiladeros recorreremos los casi 1.500 metros que la componen, alejándonos de la luz solar y sumergiéndonos en un mundo de oscuridad en el que el río Aar y su fuerza se han impuesto a las rocosas montañas. En ocasiones podremos hasta tocar con ambas manos las paredes de cada lado del cañón, que inevitablemente nos recordará al tan característico Caminito del Rey, en Málaga. Un poco de tierra antes de seguir tocando el cielo de los Alpes. ¡Alucinante!

Gargantas Aar

 

Glaciar Gornergrat

Si le habías cogido el gustillo a eso de subir en tren cremallera, no te preocupes… ¡Tenemos más! Nuestra siguiente propuesta es ascender en un mítico tren rojo que nos llevará desde la localidad de Zermatt, destino por excelencia de los amantes del esquí alpino y ciudad libre de vehículos a motor, hasta el mirador del Glaciar Gornergrat. Este tren nos recorrerá cascadas, barrancos, puentes, túneles y bosques para dejarnos a 3.089 metros en el que considero que es el mirador más es-pec-ta-cu-lar que he visitado en mi vida. Las 29 cumbres de más de 4.000 metros de altura que se vislumbran nos harán sentir insignificantes. Pero si hay dos protagonistas imprescindibles en este mirador son por un lado la lengua del Gornergletscher, el segundo glaciar más largo de los Alpes, y como telón de fondo,  siempre presente y atento a nuestras miradas, el mítico Matterhorn, también conocido como el pico de los chocolates Toblerone. ¡Ten bien preparada tu cámara!

Las instalaciones del Kulmhotel Gornergrat en el que se encuentra el mirador, incluyen un hotel, un observatorio astronómico, telescopios para observar los detalles del glaciar, algunas tiendas, un restaurante y merenderos por si prefieres llevarte tu propio picnic, ahorrándote así unos cuantos Francos y disfrutando de unas vistas de in-far-to.

Tren Zermatt a Gornergrat

 

Aiguille du Midi

Si aún te has quedado con ganas de ascender más picos alpinos, en verano y sin sudar ni una gota, te proponemos la Aiguille du Midi (La Aguja del Mediodía), pico emblemático de Chamonix, Francia. Lo conocerás en nuestro viaje organizado a Suiza, Selva Negra y Chamonix. 

El teleférico que cogeremos desde Chamonix a 1.035 metros nos subirá hasta la estación superior de la Aiguille du Midi, a 3.777 metros de altitud. Una vertiginosa subida de unos 3.000 metros en apenas 20 minutos. Este gran complejo nos ofrece unas vistas 360º de los Alpes en todo su esplendor y de las fronteras naturales entre Francia, Suiza e Italia. El Espacio Mont Blanc nos brinda la posibilidad de relajarnos y descansar tomándonos un café o una copita de champagne contemplando la cima más elevada de Francia y de toda la Unión Europea,  el Mont Blanc, con 4.810 metros. Por cierto, aquí tienes unas cuantas razones más para no perderte Chamonix en tu viaje organizado a Suiza.

Aiguille du Midi, Chamonix
Aguja del Mediodía, pico emblemático de Chamonix

Para los amantes de las emociones fuertes y las alturas, os propongo subir en un ascensor excavado en la roca hasta la terraza de la cumbre, a unos 3.842 metros, el punto más elevado de la aguja, y así disfrutar de unas vistas que te dejarán sin palabras. Y si todavía quieres más, también puedes visitar la atracción “Le pas dans le vide” (Un paso en el vacío), una estructura de cristal transparente por todos sus lados que sobresale de la montaña y nos da la sensación de caminar sobre el vacío. ¡Adrenalina en estado puro!

Y tú, ¿con qué propuesta te quedas? ¡Cuéntanoslo todo a la vuelta!

 

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