Sus fachadas construidas sobre las rocas y sus coloridas combinaciones han convertido Cinqueterre en uno de los principales atractivos de la Toscana. Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore son los pequeños pueblos que forman esta bella región. Descubre toda su magia con nuestro viaje organizado a Toscana.

El mar de Liguria baña estas cinco pequeñas villas y les concede un aspecto especial y único. Y hoy te contamos un poco más de Cinqueterre para que disfrutes al máximo tu visita en tu viaje organizado a la Toscana.

Monterosso, pequeño encanto

Monterosso es pequeño, anguloso, colorido y dulce. A pesar de su reducido tamaño, es uno de los lugares más visitados de Cinqueterre. Además, sus extensas playas son las más famosas y deseadas de la zona. La estatua de “Il Gigante” es uno de los emblemas de la ciudad y puede verse desde el mar. Representa a Neptuno, el dios de los mares. Una gran mole de roca que llama la atención de todo aquel que visite este diminuto pueblo. 

Vernazza, esencia marinera

La verdad es que Vernazza es el pueblo de Cinqueterre que ha mantenido mejor su aspecto de ciudadela marinera. Los viñedos y olivares que emergen en sus laderas arrojan un paisaje diferente, mágico y muy sugerente. Los aceites de oliva y sabrosísimos vinos son el orgullo de esta pequeña localidad. La silueta de Vernazza es desordenada e irregular, pero encantadora y llamativa. Un puertecito de pescadores encantador que encierra toda la esencia de la Toscana más auténtica.

Corniglia, la inexpugnable

Ubicada en la cima de un promontorio de más de 100 metros, Corniglia parece un lugar inexpugnable. Un pueblito tranquilo, sosegado y rodeado de verde vegetación. Se abre a la bahía, como deseoso de acoger a los visitantes que recorren sus tierras. Una de las perlas más destacadas de Cinqueterre.

Manarola, puro espectáculo

Disfrutar de una panorámica de Manarola desde el mar es puro espectáculo. Además, sus escarpadas paredes y sus empinados acantilados ofrecen una vista única. Una geografía extraña, llamativa y que vale la pena visitar.

Riomaggiore, la pintoresca

Riomaggiore es, sin duda, el pueblo más especial de Cinqueterre. Destaca por su carácter pintoresco y por la viveza y vitalidad de sus calles. Su embarcadero y malecón son una verdadera delicia. Por ejemplo, la iglesia de San Juan Bautista, su castillo, los mosaicos de la estación de tren y la Torre Guardiola son los principales atractivos de la vivaracha Riomaggiore.

Si estás enamorado de Italia, Cinqueterre hará que esa pasión sea eterna. Y, si todavía no has visitado Italia, un viaje organizado a la Toscana es la mejor opción para conocer este gran país.

¿Quieres compartirlo?