Marta Paniza es la responsable del Contact Center de Different Roads. Pero es mucho más: la dulce voz que consigue mimar a nuestros clientes y pone orden ante quejas y reclamaciones.

¡Comenzamos!

¿Cuándo llegaste a Different Roads?

Llegué en febrero de 2018, así que llevo casi dos años.

¿Cómo recuerdas aquellos primeros días?

Con un punto de locura. El departamento estaba en pleno nacimiento, así que fue un poco duro al principio. Había que organizarlo todo, pero tenía mucha ilusión.

¿Qué es lo que más valoras del equipo humano de la empresa?

Destacaría el ambiente de trabajo. En especial las ganas que todos tienen de remar en la misma dirección.

¿Cuál ha sido tu mejor momento?

En la cena de Navidad del año pasado conseguí el segundo premio de ese pequeño juego-votación que realizamos para destacar a algunos trabajadores de la empresa.

¿Cuál es el mayor reto al que te has enfrentado?

El momento más delicado cuando se confirma la cancelación de un vuelo. Son personas que se quedan tiradas en el aeropuerto. Coger el teléfono, llamarles, preguntar… Es difícil atender al público en esos momentos. Pero bueno, hay gente que no recibe mal estas noticias. Hay momentos dulces y momentos amargos.

Si tuvieras que definir Different Roads en una frase, ¿cuál sería?

Es una empresa en continuo movimiento.

Cuéntanos tres cosas que hayas aprendido desde que formas parte de la familia Different Roads.

La gestión del estrés, priorizar las tareas más importantes y, en general, organizarme el trabajo diario.

Tienes una trayectoria muy interesante…

Cuando empecé a estudiar Turismo, quería enfocarme al mundo de los hoteles, pero con el paso del tiempo me di cuenta de que las condiciones laborales no me convencían demasiado. Cambié mi orientación y estuve más de 7 años trabajando en una Oficina de Turismo de la Comunitat Valenciana. Allí, además de trabajar para fomentar el turismo de la ciudad, tuve la oportunidad de asistir a varias ferias internacionales de turismo en ciudades como Berlín y Nueva York. Por cuestiones políticas, la oficina cerró y pasé a formar parte del departamento de atención a estudiantes de Florida Universitaria. Y, por último, trabajé en el aeropuerto de Valencia, en una empresa de alquiler de coches, Sixt.

¿Quiénes son Bruno y Greta?

Bruno y Greta son los amores de mi vida. Son mis perritos. Cuando me quedé soltera, Bruno llegó a mi vida. Cuando empecé con mi pareja actual compramos a Greta. Y ahora son dos perritos muy felices.

Te defines como una enamorada de Valencia…

¡Por supuesto! Me encanta mi ciudad: sus calles, sus avenidas, sus plazas… ¡todo! Estoy súper enamorada de ella. Además, como trabajé en el sector turístico y conocí a fondo la ciudad, me enamoré definitivamente de ella. 

Defínete en una frase:

Como tú siempre me dices: “Marta, skinny legend”. Es que no puedo pensar otra cosa (ríe).

¿Algún mensaje para tu amigo invisible?

Cualquier cosa relacionada con la moda, los viajes o los animales me va a hacer feliz. 

¿Quieres compartirlo?