Nos has pillado con la maleta a medias y con los nervios a flor de piel. ¡No puedes imaginarte las ganas que teníamos de irnos de viajecito contigo! Así que bueno, ya sabes, nos vamos de viaje a Baviera y Tirol este Puente de diciembre. ¿Estás “ready” para descubrir todo lo que Alemania y Austria guarda para nosotros? ¡Venga, que comenzamos!

¿Qué vamos a descubrir en este viaje a Baviera y Tirol?

Además de conocer algunas de las principales ciudades de la zona, tendremos la oportunidad de sumergirnos en la vida local y llevarnos un cachito de Múnich, Innsbruck y Salzburgo.

Múnich

La plaza de Marienplatz, el Ayuntamiento y la catedral de Frauenkirche serán los protagonistas de nuestra jornada en la capital de Baviera. Tendremos el placer, además, de pasear por el mercadito navideño que llena la ciudad de alegría, con su luz y sus colores. 

Marienplatz representa el corazón y centro de la ciudad desde su construcción. Su nombre fue una ofrenda a la Virgen María para frenar la epidemia de cólera que asedió la ciudad hace siglos. Ha albergado multitud de eventos y fiestas a lo largo de su Historia (¡e incluso ejecuciones!) Hoy en día sigue siendo uno de los rincones más queridos de la ciudad.

En su seno acoge también el nuevo ayuntamiento, de recargado estilo neogótico. Es este uno de los edificios más reconocibles e icónicos de Múnich. Además, cuenta con una torre de 85 metros desde la que observar la ciudad. (Además, se sube en ascensor. Y eso da gustirrinín, ¿eh?).

La catedral es, por supuesto, la iglesia más grande todo Múnich. Pero es que, además, es una de las más antiguas. Construida sobre los restos de una basílica romana, fue edificada a finales del siglo XV y sus obras culminaron en 1525. Su estructura quedó realmente dañada después de los bombardeos de la II Guerra Mundial, pero todavía guarda rincones de un gran encanto.

Innsbruck

Si tenemos que destacar lo que más nos encanta de Innsbruck sería, sin duda, el Tejado Dorado. Se trata de uno de los iconos de Innsbruck por excelencia. Fue mandado construir a finales del siglo XV por Maximiliano I por su boda con Blanca María Sforza. Desde allí observaban torneos, festivales y otros acontecimientos de la ciudad. Sus más de 2700 azulejillos dorados le dan un lustre increíble y lo convierten en uno de los mayores atractivos de la villa. 

Además, tendremos también oportunidad de pasear por la calle de María Teresa. Desde hace 10 años es una calle parcialmente peatonal, lo que mejora su accesibilidad y le da un puntito extra. 

Salzburgo

De Salzburgo nos quedamos con los jardines de Mirabell. Fuentes, lujo, lindos senderos y la sensación de estar viviendo en una época preciosa, lejana y emocionante. El palacio del que forma parte fue construido a principios del siglo XVII por el príncipe-arzobispo local, quien lo regaló a su amante

Y tú, ¿con qué te quedas de nuestro viaje a Baviera y Tirol en el Puente de diciembre? ¡Venga, que vamos que nos vamos!

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